Según explicó la secretaria de Producción, Andrea Rapetti, el sistema funciona desde diciembre de 2025 y permitió reducir drásticamente los tiempos de habilitación: de procesos que podían extenderse hasta seis meses, ahora el promedio se ubica entre 10 y 15 días, con gran parte de la gestión realizada de manera online.
El nuevo esquema apunta a simplificar y centralizar los trámites para el comerciante. A través de la digitalización de habilitaciones comerciales, los interesados pueden iniciar el proceso desde su casa o con asistencia técnica en la sede municipal de calle Belgrano. Además, se eliminó el cobro de tasas en esta instancia, lo que también implica una reducción de costos para quienes buscan abrir un negocio en la ciudad.
Desde su puesta en marcha, se registraron más de 500 consultas, con un saldo positivo entre aperturas y cierres: unas 119 altas comerciales, frente a alrededor de 70 bajas, además de cambios de rubro. Estos datos permiten al municipio tener una lectura más precisa de la actividad y acompañar mejor al sector.
Otro aspecto destacado por la funcionaria es la posibilidad de ordenar y planificar la actividad comercial por zonas, evitando errores frecuentes del pasado, como la instalación de negocios en lugares no habilitados para determinados rubros. Actualmente, se observa una expansión hacia nuevos polos comerciales, con crecimiento en sectores como la zona sur y calles como Pellegrini, Muster y Colombia.
Desde el municipio reconocen que la situación macroeconómica sigue afectando al sector, pero destacan que medidas como la reducción de burocracia, la asistencia técnica y beneficios fiscales —como descuentos en Ingresos Brutos para contribuyentes al día— buscan aliviar la carga sobre los comerciantes.

