Definió a la docencia como “una profesión de riesgo”, calificación que está más que clara porque son muchas las docentes que están pasando por el mismo calvario, separadas de sus cargos y sometidas a sumario por ocurrencias de padres que intercambian chimentos a través de los grupos de WhatsApp.
Ortega recordó que en su caso la situación fue mucho más allá que un chisme de pasillo, porque llegó a estar 4 meses detenida cuando su pequeña hija estaba en proceso de amamantamiento, el que tuvo que interrumpir.
La maestra, de 41 años, admitió que no puede entender el brutal ensañamiento que sufrió de padres con los que no interactuó jamás y si era para que ella dejara el cargo porque querían a otra seño frente al aula, le parece, cuanto menos, excesivo

