«Nos enteramos enseguida porque estábamos siguiendo por el celular el monitoreo de las cámaras, pero cuando llegamos ya era tarde. Dejaron todo revuelto, se llevaron elementos y en su violento accionar mataron una perrita discapacitada» contó Blas.
La impotencia inicial se transformó en indignación cuando los damnificados intentaron que la policía active rápido la investigación ante la evidencia que se estaban ofreciendo algunos elementos que les habían robado en las redes sociales, lo que se transformó en un peregrinar entre una comisaría y otra sin ningún resultado.

