Así lo confirmó el abogado del docente, Mateo Rossio, quien se refirió a la insólita situación por la cual se apartó al docente que había sido «cancelado» por acusaciones que no pudieron ser probadas en sede judicial y, por lo tanto, no tuvieron nunca estatus legal para sustentar su apartamiento.
Rossio recordó que el dictamen judicial ordenando la restitución se dictó hace dos meses, pero, así y todo, la Facultad de Humanidades se resistía a la reincorporación, que ya no pudieron dilatar porque las demandas se orientaban al plano personal.

