Massoni se mostró sorprendido por las críticas que provienen de alguien que hace años está cobrando sueldos del Estado y parece no entender lo que es vivir del libre trabajo profesional en el ejercicio de la abogacía.
De paso le quitó autoridad moral para cuestionarlo, toda vez que ubicó en la municipalidad a familiares, no solo él sino también el intendente Gerardo Merino, en una clara contradicción con lo que se dice y lo que se hace.
Además denunció que existe una sospechosa tendencia a comprarle materiales casi en exclusiva a Corralón Fernández, a lo que calificó como el «fanatismo por una empresa» que solo se explica en que están devolviendo favores de campaña.
En su dura respuesta a Romeo, Massoni reveló que se llegó al extremo de contratarle al intendente un guardaespalda, a lo que calificó como «algo nunca visto».

