“Por primera vez en muchos años el Gobierno provincial atiende los reclamos de esta comunidad, que es un destino turístico clave no solo a nivel nacional sino también internacional”, sostuvo Perversi.
La alusión del intendente tiene que ver con la adquisición por parte del Gobierno de seis bombas, de las cuales cuatro serán colocadas en la planta desalinizadora para tareas de captación e impulsión de agua, mientras que las dos restantes se destinarán al sistema cloacal.
Esto se completará además con una cisterna de 500.000 litros, que permitirá regularizar la provisión de agua para la comunidad, ya que será utilizada por el sistema de desalinización, evitando la dependencia de las mareas y garantizando una producción continua de agua potable.

