Según Contardi, este beneficio es personal e intransferible, y cualquier mal uso constituye un fraude al Estado.
«Lamentablemente hay un gran esfuerzo fiscal detrás de este beneficio que se está otorgando y es muy triste ver como hay algunas personas que están aprovechando para otro lado», señaló Contardi.
Precisó que la investigación se inició a partir de denuncias en redes sociales, y se está trabajando con el fiscal de estado para determinar si corresponde iniciar una denuncia penal.
Contardi explicó que el problema se concentra en la ciudad del Golfo, donde la empresa de transporte urbano no tiene el sistema SUBE. Esto genera inconvenientes como largas colas para cargar el saldo de los vouchers y la posibilidad de que el saldo no utilizado se acumule, lo que facilita la venta ilegal.
Para solucionar este problema, la Subsecretaría de Transporte está trabajando con el proveedor del sistema de cobro de Puerto Madryn para adecuarlo a un sistema similar al SUBE, donde se carguen los usos en lugar del saldo, con un tope máximo por día y la renovación automática de los pasajes.

