En un documento conjunto, advirtieron que “la Patagonia no está vacía” y defendieron la producción como eje histórico y económico, rechazando visiones que la califican como obsoleta.
El presidente de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz, Enrique Jamieson, señaló que el problema no es la actividad en sí, sino la falta de políticas públicas adecuadas y la continuidad de decisiones erróneas, que afectan la competitividad y sostenibilidad del sistema productivo. En ese marco, apuntaron también contra modelos de conservación que, según indicaron, avanzan sin contemplar el equilibrio con la producción.
Uno de los puntos centrales del reclamo es la falta de control sobre la fauna y su impacto en la producción ovina, especialmente en zonas cercanas a áreas protegidas. Los productores advierten que en algunos casos la actividad ganadera desapareció en los alrededores de parques nacionales, como consecuencia del crecimiento desmedido de especies y la ausencia de intervención estatal.
En esa línea, Jamieson manifestó que el caso del guanaco como un problema creciente en la Patagonia, con un aumento sostenido de la población que, aseguran, compite directamente por el recurso forrajero con la oveja. Plantean que, sin medidas concretas, el crecimiento seguirá afectando la producción y proponen avanzar en planes de manejo que permitan transformar el problema en una oportunidad productiva.
Finalmente, desde las federaciones cuestionaron la falta de decisiones políticas para abordar estos temas y advirtieron que sin intervención del Estado, tanto a nivel provincial como nacional, el equilibrio entre producción y conservación seguirá deteriorándose, con impacto directo en las economías regionales.

