Huisca explicó que, gracias a un fondo gestionado por Provincia, comenzaron a utilizar drones fumigadores, en un trabajo coordinado con el INTA.
Mencionó que los equipos cargan insecticida y tratan aproximadamente una hectárea por vuelo, logrando mayor precisión y alcance que las mochilas tradicionales.
Manifestó que aunque la plaga aún no llegó al pueblo, sí afecta cascos de estancia, vertientes y mallines, que son fundamentales para la ganadería local.
El jefe comunal advirtió que 2025 y el inicio de 2026 serán “muy complicados” para los productores, que además de la tucura enfrentan sequía y presencia de depredadores.

