La mujer, quien pidió mantener su identidad en reserva, dijo que los roedores se observaron en las aulas y, si bien se anunciaron medidas de limpieza, desinfección y desratización; ella cree que es insuficiente y no le da garantía de llevar a sus hijos.
Reconoció que tiene temores porque en esa zona cordillerana son recurrentes los casos de hantavirus transmitidos por el ratón colilargo, pero en general es sabido que cualquier especie de roedor es conductor de enfermedades.
Desde el Ministerio de Educación del Chubut se dieron garantías de que la actividad es normal y está todo controlado.
Así lo expuso, en diálogo con Radio Chubut, la Subsecretaria de Educación de la provincia, Adriana Di Sarli, quien aseguró que se aplicó el protocolo sanitario incluyendo la colocación de trampas, siempre fuera del alcance de los alumnos.
Producto de esa actividad se atraparon 2 roedores en las afueras de la escuela que no son del tipo «colilargo» que transmiten hantavirus y de allí la particular preocupación que generan.

