El referente del sector pesquero planteó además que aquellas embarcaciones de bandera extranjera que pescan sobre ese límite también lo hacen con licencias irregulares que otorga el Reino Unido en las Islas Malvinas.
Cereseto expuso que existen dos grandes perjuicios, el primero tiene que ver con que capturan la misma especie de manera indiscriminada, sin control y además se trata de una flota que quintuplica la argentina y por los mismos mercados.
Con respecto a Malvinas, contó que en mayo pasado viajó al archipiélago donde se entrevistó con la directora de Pesca y pudo corroborar que allí se captura la mitad de lo que representa toda la flota argentina, con cerca de 120 embarcaciones.
Con respecto a la milla 200, marcó que por año se estima que las perdidas por pesca ilegal o no declarada llega a los 3.500 millones de dólares.
Y que actualmente se suele sancionar como una contravención, es decir sólo con una multa económica.
Por lo que reflexionó que debería modificarse el Código para que además quien ejerce esta actividad de una forma ilegal por fuera de las zonas permitidas quede detenido y sea procesado.
También expuso el ejemplo de Ecuador, que logró correr el área ribereña hasta la milla 250, ganando terreno y preservando de esta manera el recurso local.

