El empresario sostuvo que en la actualidad el costo laboral por embarcación es del 60%, a lo que hay que sumarle los aranceles y las condiciones del mercado.
Este combo provoca lo que en situaciones normales es un contrasentido, porque a los armadores les es más barato mantenerse en puerto que salir.
La raíz del problema está en la forma que se liquida el ítem producción a los tripulantes, que está anclado a un valor de 12 dólares el langostino cuando en la actualidad no llega a los 5 dólares.
El responsable de ESPA advirtió que a los congeladores que no están saliendo durante este mes en aguas nacionales, se está sumando la flota fresquera, con lo que la situación tiende a agravarse e impacta fuertemente en la tripulación y las plantas procesadoras.
Lafuente Matos admitió que la salida del conflicto es complicada, porque les será muy difícil a los sindicatos aceptar un acuerdo a la baja de los salarios, pero algo habrá que hacer porque de lo contrario todos pierden.

