El dirigente gremial definió a la medida como «trabajo a reglamento» y no como un paro de actividades, lo que implica que en la prestación se saltean «vueltas» y la frecuencia entre un recorrido y otro se extienda a más de una hora.
La medida tiene directa relación con la falta de pago del mes de junio y las reiteradas promesas de regularizar todo desde el lunes pasado, que no se cumplen.
La empresa culpa al atraso de la Municipalidad de Rawson en el pago del subsidio, pero «ese no es nuestro problema», dijo Vargas, tomando distancia de un tema que no le compete, pues ellos simplemente buscan cobrar el sueldo por el trabajo prestado y las dificultades financieras de la compañía de transporte o la demora en el pago por parte del concedente son un problema que los excede.

