La obra, cuyo acto de inicio fue presidido esta semana por el propio gobernador del Chubut, Ignacio Torres, representa un antes y un después para los pocos pobladores de la zona que deberían figurar en la lista de récords guinness por los insultos que reciben.
Es tal el enojo de los usuarios por el deplorable estado de la calzada que decidieron colocar un cartel admitiendo el problema y pidiendo paciencia.
«El problema es de Vialidad Nacional pero la gente nos lo dice a nosotros» admitió la pobladora, que retomó la tradición de su abuelo en la atención del comercio en el medio de la estepa.
Para describir el ámbito en el que reside, recordó que las poblaciones más cercanas quedan a 130 km. para el norte y 110 para el sur, como los lugares donde puedan aprovisionarse, por lo que la mejora de la ruta es para ellos vital.
Es tal el estado de deterioro de la ruta que hay tramos donde el desvío se hace por la banquina, con lo que eso implica, a punto tal que por las recientes lluvias un camión se encajó provocando un bloqueo en el tránsito.

