Quien elevó el requerimiento ante las autoridades nacionales fue el secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes de Pesca, Jorge Frías.
En diálogo con Radio Chubut explicó que “se trata de una exigencia que la hacemos desde hace mucho tiempo”.
Manifestó que estos aparatos sirven para atender urgencias en los casos de infartos o descompensaciones que se puedan dar a bordo.
Respecto al costo, indicó que es insignificante para una embarcación, a partir de una valuación que ronda entre 1,5 millones y 2,5 millones de pesos.
Respecto a la seguridad de los barcos, Frias sostuvo que en la infraestructura el último dato marca que la antigüedad promedio de los buques está en el orden de los 45 años, aunque algunas flotas tienen ya 60 años en funcionamiento.
Marcó al respecto que se ha iniciado un programa de recambio para poder resolver estas dificultades.

