Ocurre que Tsablis contaba originalmente con un permiso para operar con «artes de espera», es decir mediante trampas, espineles o trasmallos.
El método de pesca, que sirvió en su momento para explotar el recurso centolla, resultó con el tiempo inviable económicamente por los costos operativos y las dificultades propias de la región.
Se buscó el horizonte en la pesca de arrastre convencional, pero esa posibilidad quedó descartada con la promulgación de la última ley de pesca que arrebata el único permiso que tenía Camarones, pues la llamada «zona 3» quedó fuera de la distribución.
Tsablis pide que al menos se considere la posibilidad de extenderles un permiso de investigación que les permita capturar y a su vez brindar informes de retrospección sobre el estado del caladero en la zona donde habitualmente operan.

