
Para Gallego, el hecho de que el fiscal Alex Williams no acceda a imputar el delito y no agregue una prueba contundente como sería la historia clínica de la víctima, muestra que el integrante del ministerio público está tapando un delito gravísimo y por eso debería ser acusado de encubrimiento.
Espera, por lo tanto, que el juez que presidió la audiencia lo denuncie o de lo contrario acudirá a todas las instancias y está dispuesto incluso a llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación para exigir la investigación en línea con su representada, madre de la niña que presuntamente sufrió el abuso.
Se mostró extrañado por la familiaridad con la que operadores judiciales y el supuesto violador se trataban en la audiencia de ayer, incluso con chicanas hacia los planteos que él hacía.
Gallego reveló que tal como están las cosas, la fiscalía no está dispuesta a acusar y los dejaron solos en el camino de actuar como querellantes particulares, es decir sin participación del ministerio público.
El penalista sospecha que el manto protector para el presunto abusador tiene vinculación con un hecho revelado hace casi una década en Puerto Pirámides, donde se insinuó una supuesta red de pedofilia que nunca fue investigada, aunque se condenó a una pareja.
Estima que el fiscal Williams quiere cubrir al actual caso porque, tarde o temprano, se vinculará con el de Puerto Pirámides donde no cayeron todos los que deberían.

