En Argentina es tradición reunirse con amigos a “tomar el vermut” como aperitivo antes del almuerzo y/o al atardecer antes de cenar.
Sin embargo, en los últimos años la producción y consumo del vermut aumentó considerablemente al ser aceptado por un público más joven e incorporado como opción en bares y restaurantes.
Esta situación, y la corriente de producir artesanalmente distintas bebidas, hizo que en muchos lugares de Argentina exista un vermut que guarda las características de la zona con una impronta del quien lo produce.

El vermut Salva García lo elabora en Puerto Madryn Nicolás Salvaneschi quien junto a su socio se
propusieron generar una bebida original con una fuerte impronta patagónica. “Es así – comenta
Nicolás- que nos propusimos crear una bebida sin aditivos con hierbas de la zona que le otorgan un aroma y color característico”.
“Comenzamos a probar distintas recetas en 2013 -agrega Nicolás- labor muchas veces frustrante por el tiempo que lleva la maceración, entre 45 y 60 días, hasta lograr la bebida que a veces no es lo que se desea y se debe comenzar de nuevo todo el proceso”.
El vermut tiene como bebida de base al vino al que se le incorporan más de quince hierbas y botánicos (cáscara de limón, por ejemplo) que se transformará con el tiempo en la bebida que desea quien la produce.
“Cada ingrediente natural -explica Nicolás- le aporta a la bebida sus propiedades es así como el ajenjo (wermut en alemán) aporta su sabor amargo que servirá para abrir el apetito o hacer la digestión que es la propiedad que tienen este tipo de botánicos”.
“Mientras que la manzanilla -continúa- ofrece cierto dulzor, el hibiscus aporta su acidez y la canela y el clavo de olor balancean la bebida para darle al consumidor esa satisfacción especial al consumirlo”.
Producción y distribución del Salva García

“Nosotros -asegura Salvaneschi- elaboramos, por mes, más de 400 litros de vermut al que distribuimos de manera local en Madryn tanto en bares como en restaurantes envasado en damajuanas mientras que en el resto del Valle lo ofrecemos embotellado en diferentes distribuidoras y vinotecas de Rawson, Trelew y Gaiman”.
La presentación del producto de estas dos maneras se realiza para preservar la calidad y no se
modifiquen sus propiedades una vez abierto el envase debido a que si no se conserva adecuadamente y puede cambiar tanto el gusto como su aroma y color.
Porque se llama Salva García
Nicolás Salvaneschi cuenta que “cuando comenzamos el proyecto lo hice junto a una gran compañera de apellido García que sumado a las primeras sílabas de mi apellido (Salva) salió rápidamente el nombre del vermut.
Aunque también declara, que el “Salva García se elabora con una maceración muy parecida a los
vermuts españoles y si a esto se agrega que los años ´80 participó un jugador con ese nombre y apellido; defensor muy aguerrido (por decirlo de una manera suave) que es como me gusta jugar a mí al fútbol”. Por esas dos razones el vermut Salva García se llama como se llama.
Por: Horacio Tapia


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