Durante la mesa, el excombatiente de Trelew Gabriel Salomón planteó que la cuestión Malvinas no puede analizarse únicamente desde la relación bilateral con el Reino Unido y vinculó el escenario actual con los intereses estratégicos de Estados Unidos, Europa y los países que intervienen en el Atlántico Sur. También cuestionó distintos aspectos de la política exterior argentina de los últimos años.
La abogada y referente de la Cátedra de Derecho Internacional de la Universidad Nacional de la Patagonia, Nora Mendy, recordó que Argentina mantiene anualmente su reclamo ante Naciones Unidas y destacó la vigencia de la Resolución 2065, adoptada en 1965, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
Además, remarcó la importancia estratégica de la ubicación de las islas por su proximidad al Atlántico Sur y a la Antártida.
Por su parte, el especialista en Administración de Espacios Marítimos, Alejandro Canio, sostuvo que Malvinas debe ser abordada como una política de Estado y no solamente como una cuestión diplomática.
En ese marco, puso el foco en el Derecho del Mar, la administración de los recursos marítimos y las decisiones internacionales que, según señaló, pueden afectar la posición argentina en el Atlántico Sur.
El debate también puso sobre la mesa la explotación de recursos naturales, particularmente la pesca y los hidrocarburos, y la necesidad de analizar qué empresas y países participan de esas actividades. Los participantes coincidieron en que la discusión sobre Malvinas excede la conmemoración del 2 de abril y requiere analizar de manera permanente sus dimensiones jurídicas, económicas, marítimas y geopolíticas.

