El proyecto fue presentado por la concejal María Eugenia Domínguez con el objetivo de resolver una de las problemáticas habituales en los barrios de la ciudad del Golfo.
La edil detalló que “se plantea un régimen de beneficios impositivos porque la obligación de mantener las veredas en condiciones es del frentista en Madryn y además se refiere al plantado de árboles que es obligatorio”.
Relató que “ha habido muchos reclamos de vecinos cuando circulamos, por accidentes por el mal estado de las veredas o malas construcciones y esto hace a que la ciudad no sea accesible”.
Domínguez afirmó que la estrategia de las multas no funcionó y que por ello se recurre a una alternativa de reducir la carga impositiva con el Impuesto Inmobiliario para generar un incentivo y mejorar el estado general de las veredas.
Por otro lado, expuso que la situación económica actual hace que muchos dueños se vean imposibilitados en invertir para arreglar sus veredas.
Y sobre la problemática en sí, describió que “el tema de veredas en mal estado se da en diferentes barrios, la zona del centro es la que mejor está quizás por el turista, pero en los demás barrios las veredas no están en condiciones y los baches en calles de tierra y en temporadas de lluvia generan zonas intransitables”.

