El comisario inspector recordó que desde la alcaidía se hacen las 500 raciones diarias para todas las dependencias policiales, lo que incluye a las comisarías y el centro de detención que queda contiguo a la tercera, en el acceso oeste a Trelew.
«La comida tenía olor raro pero no gusto feo» reconoció Giulianotti. Una vez que le hicieron el reclamo al proveedor, éste retiró la carga, tras lo cual se le rescindió el vínculo comercial y se contrató a otro.
El tema es que desde ese día los detenidos del centro de detención no quieren recibir la ración, lo que no implica que sea una huelga de hambre pues reciben comida de las visitas.
Sin embargo ayer lunes el rechazo se hizo extensivo a toda la población penal y sobre el tema tomó intervención la defensa pública que judicializó el conflicto.
Giulianotti reconoció que tienen roto el equipo de frío por lo que se descongela del freezer se hace a la intemperie.
Admitió que es muy probable que la carne picada que ellos recibieron sea en gran medida de guanaco, por su color y textura pero además, los propios internos detectaron plomos de proyectiles.

