La causa tomó impulso en los últimos días tras la declaración espontánea de Brian Muñoz, quien se presentó ante la policía diciendo que él estuvo en la escena donde murió el joven de 17 años.
Muñoz quedó detenido, aunque este fin de semana se revisó esa situación y se dispuso la ejecución de la prisión en la modalidad de domiciliaria con tobillera electrónica.
Herminia Colihuinca calificó como «una vergüenza» la actuación de la justicia y cuestionó que ni siquiera ellos fueron notificados de la audiencia.
En rigor, la mujer dice que esto es parte de una investigación fallida desde un principio porque los actores judiciales actuaron con desdén frente a un crimen horrendo.
«A mi sobrino lo tuvimos que velar a cajón cerrado por cómo habían dejado el cuerpo» describió la mujer, quien cuestionó con severidad al fiscal y al procurador.
Además recordó que «los investigados fuimos nosotros, la familia, incluso yo tuve el teléfono pinchado».
Respecto a la situación de Muñoz, Herminia Colihuinca no tiene ninguna duda que sabe qué pasó y estuvo en el lugar del crimen, toda vez que hay familiares de él que fueron investigados y su testimonio es contundente.

