La situación dio un giro mucho más peligroso cuando uno de los denunciados se presentó en la casa de la vecina y la amenazó, a ella y a su hija.
«Es un hecho aberrante e injustificable que daña la imagen de la cooperativa y de sus trabajadores» expuso Ruffa en diálogo con Radio Chubut.
Como para que no queden dudas sobre su actitud, aseguró que «le quedan minutos» en la cooperativa, aunque se harán todos los trámites pertinentes porque «no sea cosa que después haya que pagarlo por buenos en un juicio laboral» expuso.
Ruffa felicitó a la vecina y se encolumnó en la postura que asumió el intendente electo Gerardo Merino que se mostró implacable en combatir este tipo de hechos.
Dijo que el sindicato de Luz y Fuerza también se solidarizó sobre la actitud que asumió la entidad, porque ellos son los principales perjudicados por la imagen que queda dañada.
Y adelantó que iniciarán en breve un pormenorizado relevamiento para saber cuántos medidores se pudieron haber robado.

