El vicepresidente de la Asociación de Choferes de Taxis y Remises de Puerto Madryn, Miguel Ríos, planteó la necesidad de regular las aplicaciones de transporte como Uber en la ciudad y sostuvo que el debate ya no puede evitarse. “Las aplicaciones vienen para quedarse y tenemos que aceptarlo”, afirmó en medio de la discusión que se desarrolla en el Concejo Deliberante.
Ríos explicó que actualmente funcionan servicios vinculados a Uber y también otros sistemas informales organizados a través de redes sociales y grupos de mensajería. En ese sentido, cuestionó que exista una “ordenanza Frankenstein”, ya que mientras se prohíben ciertas aplicaciones, otras plataformas vinculadas al servicio de taxis sí operan mediante sistemas digitales.
Desde la asociación de choferes sostienen que la solución pasa por habilitar y regular todas las aplicaciones bajo las mismas exigencias que tienen taxis y remises: licencia profesional, controles vehiculares, seguro para pasajeros, antecedentes penales y antigüedad máxima de los vehículos. Según Ríos, esto permitiría reducir la competencia desleal y ordenar el sistema de transporte en la ciudad.
Además, el dirigente reconoció que el sector atraviesa una fuerte caída de ingresos debido a la crisis económica y al avance de las plataformas digitales. A diferencia de los propietarios de taxis, que rechazan la habilitación de Uber, los choferes consideran que la regulación puede ser la única manera de sostener la actividad y adaptarse a los cambios tecnológicos.

