Cuestionó que las empresas recurran constantemente al pedido de aumento ante los concejos deliberantes para cerrar sus números y no para que los usuarios paguen un justo precio.
Gauna asegura que la solicitud de aumento siempre se da en un marco teórico o para cubrir la crecida inflacionaria, pero esos no son parámetros para pedirle a los usuarios que paguen más.
Considera básicamente injusto que «para cerrar la caja» las conducciones de las cooperativas pidan aumento porque eso significa que el usuario debe hacerse cargo de los gastos excesivos en el que incurren las sucesivas administraciones.
Aseguró que ninguna entidad tiene un estudio que demuestre cómo llegó al Valor Agregado de Distribución que es básicamente el costo operativo que tienen las cooperativas para llevar el servicio a los domicilios. Con ese criterio, la situación no termina más porque el círculo es gastar de más, pedir aumento y después volver a reclamar más tarifa porque el problema no se corrige y, por el contrario, se profundiza.

