A esa insólita práctica delictiva no le escapa el resto de las firmas, como el caso de las empresas Mar y Valle y 28 de Julio, según describió la responsable de esas líneas, Sonia Rancho.
Sin ir más lejos, este fin de semana un grupo de jóvenes vandalizó con pintadas uno de los colectivos que une Trelew con Puerto Madryn, cuando se aprestaba a salir desde el andén de la terminal.
Pero ese es solo uno de los casos que se repiten.
Rancho también mencionó a los alumnos que concurren a la escuela de Gaiman, quienes destrozan el tapizado de las butacas con elementos punzantes, presumiblemente cutters.
Y a esto se suma las pedradas que arrojan tanto a los colectivos que parten hacia Esquel, por la zona del barrio Inta o los que van hacia Puerto Madryn, como ocurre a la altura del barrio Planta de Gas.
En tal sentido recordó que la semana pasada uno de los colectivos de esta última frecuencia debió parar a la altura del nuevo hospital porque habían destruído 3 vidrios y corrían riesgo los propios pasajeros.

