El investigador del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, Eduardo Donza, aseguró que la reciente baja en el índice de pobreza difundido por el INDEC “era esperable”, aunque advirtió que se trata solo de un indicador y no de la realidad completa que atraviesan los hogares.
El analista remarcó que la pobreza es un fenómeno “mucho más complejo y multidimensional”, y que muchas familias continúan con dificultades para llegar a fin de mes pese a la mejora estadística.
El especialista introdujo el concepto de “estrés económico”, que mide si los ingresos alcanzan para mantener el nivel de vida previo. Según datos de la UCA, en 2024 más del 50% de la población estaba en esa situación, y aunque en 2025 bajó, aún afecta al 46%. “No son pobres en términos estadísticos, pero no pueden vivir como antes”, resumió.
Donza también advirtió que la pobreza podría estar subestimada en las cifras actuales. Según estimaciones del Observatorio, el dato oficial cercano al 28% podría en realidad ubicarse en torno al 33% al considerar problemas metodológicos y cambios en la medición. A esto se suma que, al analizar los datos trimestrales, ya se observa un leve repunte hacia fines de 2025.
Finalmente, alertó que la situación podría agravarse en los próximos meses debido a la pérdida de empleo y el cierre de empresas en distintos puntos del país.

