Así lo explicó, en diálogo con Radio Chubut, el abogado laboralista Jorge Echelini, quien representó a gran parte de los trabajadores que fueron cesanteados en su momento.
Sin embargo con el monto que se recaudará no alcanza para cubrir todas las deudas emergentes del cierre porque el primero en la lista es el Banco del Chubut que tenía una hipoteca sobre los bienes y después la municipalidad de Comodoro Rivadavia.
Echelini consideró que si se hubiera realizado de inmediato el remate la situación hubiera sido totalmente distinta porque el contexto cambió y donde había prosperidad ahora hay carteles de «se vende».
La empresa Guilford era de la familia Goranski, vinculada de toda la vida con el sector textil, que supo tener su momento de gloria en los tiempos de la promoción industrial, tras lo cual comenzó un declive que se completó con el recambio generacional de los hijos de los dueños que no tenían la misma vocación que sus antecesores.

