El titular de la entidad bancaria de la provincia aseguró que desde el primer momento de la gestión se buscó renegociar el perfil de los pasivos para conseguir algo de oxígeno.
Explicitó sobre el conflicto con el Gobierno Nacional que “hubo una retención nunca vista de la Nación a la Provincia de manera inconsulta en un proceso de renegociación de esa deuda”.
“Era un acreedor que estas en diálogo permanente y todos pensábamos que era la más refinanciable de todas las deudas dada la cercanía política que existía”, indicó.
Por eso acotó que se están buscando todas las alternativas posibles para salir de lo que consideró una “trampa” que se heredó de la anterior gestión de gobierno en la provincia.
En ese sentido el titular del Banco expresó que “no nos sobra nada y si tenemos que hacer frente a la deuda que nos descontó que es casi un tercio de nuestra coparticipación y queremos poner en orden las cuentas provinciales sería muy difícil”.
Recordó que se bajaron 3.500 contratos para ordenar las cuentas y valoró que se haya podido pagar a los empleados estatales sin tener que recurrir nuevamente al endeudamiento.

