De acuerdo con el índice de la UCA, la pobreza tras la devaluación habría ascendido hasta el 57 por ciento.
El investigador del Observatorio, Eduardo Donza, analizó que si bien la inflación tiende a desacelerarse, el factor más preocupante en la actualidad es lo que pueda pasar con las fuentes de empleo.
“Una pérdida de puestos de empleo va a generar una baja de ingresos y los hogares pueden perder perceptores porque dejan de percibir un ingreso”, afirmó Donza.
Además, el analista remarcó que fuerte impacto que está habiendo sobre la clase media y la canasta que consume.
En ese sentido reflejó que hay cambios en los hábitos de consumo, relacionados con menores salidas de recreación, cambios en las compañías de seguro o Internet, o incluso la dificultad para el pago de los impuestos.

