Según su análisis de los datos oficiales, la pobreza pasó del 29% al 30% de la población.
Donza explicó que el deterioro está relacionado con el mercado laboral y la pérdida de poder adquisitivo. Señaló que una inflación cercana al 3% mensual continúa afectando los ingresos, mientras que algunos gastos fijos, como alquileres, servicios y medicamentos, aumentaron por encima de los salarios.
El investigador también puso el foco en el sobreendeudamiento de las familias. Explicó que muchas personas recurren a tarjetas, billeteras virtuales y otros mecanismos de crédito para cubrir los gastos cotidianos, pero terminan acumulando deudas con intereses elevados.
Para Donza, el principal problema del mercado de trabajo argentino no es solamente la desocupación sino la precarización laboral. Cada vez más personas necesitan sumar actividades para completar sus ingresos, desde trabajos por cuenta propia hasta tareas mediante aplicaciones. “Se nota también estadísticamente esta cuestión del pluriempleo”, señaló.
El especialista sostuvo que, después de una reducción sistemática de la pobreza desde comienzos de 2024, el escenario actual muestra un cambio de tendencia. Si el deterioro del empleo y de los ingresos continúa, advirtió, el indicador podría seguir creciendo en los próximos trimestres.

