Como dato reciente, contó que en la última recorrida constató la muerte de 4 chivos, lo que se suma a la mortandad diaria que deben presenciar sin posibilidad de hacer mucho, más que cazar con trampas y perros.
Explicó que la mayoría de los pobladores que estaban en la zona abandonaron los campos y los pocos que quedan están sacando la hacienda.

Con 74 años, Porfilio Tolosa seguirá peleando pero llegará un momento que no tendrá más hacienda y «no se que voy a hacer» dice resignado.
Al puma se suma el zorro, como depredadores de hacienda que también se notan aunque menos que en otra comarca, según describió

Como si fuera poco, cuando no es la sequía son las inundaciones.
Su humilde casa quedó tapada hace un par de años por un médano, al que él denomina como «voladero» que dejó bajo una montaña de arena la vivienda.




Debe estar conectado para enviar un comentario.