Repasó que los valores se van incrementando cada 0.5 gramos de alcohol en sangre y pueden llegar a más de 3 millones de pesos dependiendo del porcentaje que arrojen los alcoholímetros.
Agregó que luego de cada fin de semana es importante la cantidad de multas que recibe el tribunal.
Las personas infraccionadas deben acercarse a esas oficinas donde pueden hacer un descargo aunque, reconoció Gelvez, es difícil contrarrestar la prueba.
Dijo también que sí hay posibilidades de acceder a una rebaja en la primera de las multas que recibe la persona e incluso pagarla en cuotas para recuperar el rodado y la licencia de conducir lo más pronto posible.
Gelvez habló por otra parte acerca de los vehículos secuestrados en el ingreso a la ciudad indicando que luego de que se produce el retiro del automóvil se pone en marcha un proceso en el que el primer paso es la notificación del titular.
Pasado un tiempo se labra la multa, se traslada la disposición al área de rentas del municipio y si no hay novedades del responsable del bien, el trámite pasa al área de legales del ejecutivo que tiene la potestad de ejecutar el bien.
El problema reside en la demora de ese proceso que en definitiva hace que los automóviles se sigan acumulando.
Y en ese sentido es que Gelvez adelantó que hay intenciones de modificar la ordenanza para llegar a un resultado con mayor celeridad.

