El vicerrector de la institución, Walter Carrizo, fue cauto al mencionar que lo aprobado ahora tendrá que ser promulgado para que esté en plena vigencia.
Relató que no contaban con un presupuesto desde el año 2023, y el mismo se había remitido con números de 2022.
Por lo que consideró que ello afectaba los salarios y el normal funcionamiento de la Universidad, la investigación y el sistema de becas.
En otro orden, el directivo se refirió a las auditorías, aclarando que desde 2012 se vienen realizando con normalidad a partir de lo exigido por la SIGEN.

