Mondino señaló que uno de los principales impactos se refleja en el precio del petróleo, un recurso clave para la economía mundial y también para provincias productoras como Chubut. “En el corto plazo puede haber beneficios para la Argentina por las exportaciones, pero al mismo tiempo suben los costos del transporte y eso termina golpeando el bolsillo de todos”, indicó.
El especialista también vinculó el conflicto con una disputa más amplia por el liderazgo internacional entre Estados Unidos y China. Según explicó, la guerra en Medio Oriente expone el cambio del orden mundial y la pérdida de centralidad exclusiva de Washington. “Estamos viendo cómo China se sienta a discutir nuevas reglas globales y cómo alianzas históricas comienzan a resquebrajarse”, afirmó.
Además, Mondino consideró que la crisis energética global abre oportunidades para el desarrollo de energías alternativas como el litio y el hidrógeno. “Argentina comparte el triángulo del litio con Chile y Bolivia y tiene recursos estratégicos muy importantes. Este contexto puede generar nuevas discusiones sobre soberanía energética y posicionamiento internacional”, sostuvo.
También advirtió que el conflicto todavía está lejos de terminar y que Estados Unidos busca evitar “que Irán se convierta en un nuevo Irak”.

