Según explicó la funcionaria judicial, los vecinos pretendían acceder al legajo fiscal y tener contacto con el animal, pero aclaró que no pueden intervenir en el proceso debido a que no son partes del expediente. En ese sentido, remarcó que las únicas personas con acceso a la información de la investigación son los familiares de la víctima.
La funcionaria explicó que actualmente el animal permanece bajo resguardo de la Municipalidad de Rawson, que actúa como depositaria judicial a través del área de Zoonosis. Sin embargo, señaló que se analiza una alternativa que permita una mejor administración y seguimiento del caso.
Finalmente, la fiscal pidió a la comunidad actuar con cautela y respeto ante un hecho de extrema sensibilidad. “Estamos trabajando con la doctora Castaño en un caso muy delicado, donde perdió la vida una menor. Las únicas víctimas son sus padres”, concluyó.
Aldana, una de las vecinas que participó del reclamo, sostuvo que el problema de los perros sueltos no es nuevo y que afecta a toda la comunidad.
La vecina remarcó que la tragedia que conmocionó a la ciudad también la interpela como madre. “Me parte el alma lo que pasó con la niña. Yo también soy mamá y me preocupa porque vivo en esta comunidad y saco a mis hijos a la calle”, afirmó.
No obstante, consideró que la discusión no debe centrarse únicamente en la responsabilidad del animal.
Por su parte, Natalia, vecina que también fue parte del reclamo, aclaró que el grupo no forma parte de ninguna organización proteccionista.
Señaló que durante el encuentro mantenido con la fiscal no obtuvieron mayores precisiones sobre la investigación debido al secreto de sumario.
Natalia sostuvo que, independientemente de las conclusiones a las que llegue la Justicia sobre la autoría material del hecho, el foco debe estar puesto en las responsabilidades humanas. “Más allá de que el perro haya sido o no el autor material del hecho, el perro no es culpable, no es un homicida. Acá hay otras responsabilidades”, afirmó.
Sostuvo que no le parecería justo que alguien, por el simple acto solidario de darle de comer a un perro abandonado, termine siendo considerado culpable de este hecho. En ese sentido, planteó que el municipio quedaría exento de responsabilidades si se considera que ya no se trataba de un animal abandonado. También señaló que, si hubiera sido un puma, la responsabilidad habría recaído sobre Fauna o sobre la Provincia, pero que en este caso se trató de un perro.
La vecina afirmó además que existen inconsistencias en la investigación y aseguró que esas dudas son compartidas por gran parte de la comunidad. Recordó, en ese marco, que la petición impulsada en Change.org superó las 11.000 firmas.

