Agustín de la Fuente explicó que la prospección se habilitó por resolución de la Secretaría de Pesca provincial para evaluar el estado del recurso antes de decidir la apertura comercial. Según dijo, además de los datos de los observadores a bordo, la cámara sigue el rendimiento por lance a través de los capitanes, y la abundancia actual no alcanza para poner a trabajar las plantas.
Según el dirigente, la temperatura del agua es una variable clave y en la región todavía no hizo calor, lo que cambia la forma en que el langostino se agrupa y se mueve. Recordó que el año pasado pasó algo similar: se arrancó antes de tiempo, hubo que pausar y reprogramar la prospección, y después la temporada terminó siendo buena en volumen de descargas.
Pidió no alarmarse con estos primeros datos y señaló que la última campaña del INIDEP informó que el recurso está saludable y con buena disponibilidad de pesca, y que la veda reproductiva del Golfo San Jorge sigue vigente.
Sobre el arranque de temporada, dijo que su entidad ya cerró el acuerdo anual con los gremios y que están en condiciones de trabajar, más allá de diferencias puntuales entre algunas firmas y sindicatos.

