La suspicacia nació porque la pieza fue ejecutada en el mismo momento que la ministro de seguridad de la nación, Patricia Bullrich, compartía un acto institucional en Comodoro Rivadavia donde se escucharon los compases que se interpretaron como una «chicana musical» para la visitante ilustre, recordando la fama que tomó un incidente de otros tiempos, cuando rehuyó someterse a un control de alcoholemia.
El director de la banda de música, Darío Quintraman, negó categóricamente cualquier mala intención aunque reconoció que se trató de una humorada, similar a la que en un momento la propia ministro Bullrich tuvo para con Chubut al decir que era una provincia donde no vive nadie y hay un millón de guanacos.
Quintramán admitió además que a él no se le ocurrió interpretar el tema sino que fue sugerido por un superior, aunque evitó identificar al ideólogo.
Reconoció que no es la primera vez que lo critican por interpretar temas populares que salen de la rutina solemne que se musicalizan con marchas castrenses.

