Daniel Jurado explicó que el proyecto contempla comenzar con una nave destinada a la elaboración de langostino, para luego incorporar una segunda destinada al congelado y una tercera para el procesamiento de merluza. Además, adelantó que durante el próximo año se prevé habilitar nuevas instalaciones.
En cuanto a las especies que se buscará procesar, mencionó langostino, merluza y anchoíta, y remarcó la necesidad de recuperar el procesamiento de esta última especie, que desde hace tiempo no se trabaja en la zona.
Sostuvo que la radicación en Trelew responde también a una cuestión de pertenencia y a las condiciones que ofrece la región.
El empresario valoró además los beneficios fiscales previstos para las empresas que se radiquen en la zona franca y consideró que se trata de una herramienta que puede resultar “muy alentadora” para atraer nuevas inversiones al sector.
Jurado, quien además continúa desempeñándose como capitán de barco, explicó que la decisión de avanzar hacia la producción busca completar todo el circuito de la actividad pesquera: captura, procesamiento y comercialización. En ese sentido, señaló que también habrá espacio para que otros barcos puedan enviar su materia prima a la planta.

