El funcionario explicó que todo comenzó con un corte de energía general, pero, aun así, está dispuesto un equipo electrógeno que, en principio, se debería activar de manera automática.
Eso no ocurrió, al igual que los equipos más pequeños ubicados en lugares estratégicos del hospital, como Neonatología, Terapia Intensiva y el quirófano.
En este último caso tampoco funcionó el auxiliar del quirófano en plena operación, que los cirujanos tuvieron que terminar iluminándose con los celulares.
Wisky dijo, con otra palabra, que todo fue una gran macana, que duró 20 minutos y la persona operada no corrió peligro.
Aprovechó, además, para cuestionar la forma en que trascendió el incidente, sin desconocer que existen «intereses» sectoriales.

