
Pérez mencionó que el siniestro comenzó tras la caída de rayos el pasado 29 de noviembre, pero el foco recién se manifestó días después, tal como ocurre con incendios que avanzan de manera subterránea. La zona presenta vegetación nativa, pastizales secos y material fino altamente combustible, lo que favorece la propagación.
Explicó que para llegar al área afectada se requieren 5 a 6 horas a caballo tras cruzar el lago en embarcación, por lo que el trabajo se sostiene principalmente con medios aéreos, entre ellos un helicóptero con helibalde y un avión hidrante. También operan dos brigadas trasladadas a helipuntos preparados para este tipo de emergencias.
Pérez señaló que las altas temperaturas y el viento generaron un avance importante del fuego, que afecta vegetación nativa y material fino acumulado de un incendio previo registrado entre 2015 y 2017.
Aún no hay estimación oficial de hectáreas comprometidas.

