Durante el acto, el comisario Bruno Germillac, en representación de los cursantes, destacó el esfuerzo y la dedicación que demandó la capacitación, orientada a preparar a los efectivos para asumir nuevas responsabilidades dentro de la institución.
El funcionario remarcó que el curso permitió revisar prácticas de trabajo, fortalecer conocimientos y reafirmar la vocación de servicio. Además, agradeció el acompañamiento de las familias, docentes y superiores durante el proceso de formación.
“Este acto no es una llegada, es un punto de partida”, expresó Germillac, al señalar que la sociedad exige una Policía capaz de actuar con criterio, equilibrio, empatía y firmeza.
Finalmente, sostuvo que “liderar la Policía no es mandar más fuerte, es dar el ejemplo, saber escuchar, actuar con justicia y mantener todos los días la vocación de servir”.
Durante la ceremonia, el comisario Alejandro Carranza, en su rol de director de la Escuela Superior de Policía, destacó la relevancia de la jornada no solo como el cierre de un ciclo académico, sino como un hito de mayor responsabilidad para los uniformados.
En su discurso, enfatizó el valor de las capacitaciones dictadas durante el año —que incluyeron talleres de oratoria, manejo de crisis y tratamiento penitenciario— y remarcó la necesidad de mantener una formación continua y dinámica para corregir errores en el ejercicio de la función policial.
En un pasaje centrado en la realidad institucional y social, el director reflexionó sobre las complejas exigencias que afrontan a diario los efectivos y la importancia de actuar con estoicismo, serenidad y ecuanimidad ante el juicio público.
Carranza subrayó que el prestigio de la institución se construye a partir de las acciones diarias de hombres y mujeres que superan situaciones límite, e instó a los presentes a fortalecer la camaradería interna.
Manifestó que la unión entre oficiales y suboficiales debe basarse en valores humanos compartidos, recordando que todos comparten el mismo uniforme y la misión de hacer prevalecer la verdad y la justicia.
Para finalizar, Carranza dedicó emotivas palabras al esfuerzo silencioso de los seres queridos que hicieron posible la carrera de cada uno de los agentes, reconociendo el sacrificio económico y emocional de padres y familias de distintas localidades de la provincia y del país.
Al motivar a los egresados a replicar lo aprendido en sus respectivas dependencias de destino, les pidió agradecer el respaldo de sus hogares y honrar a la Policía del Chubut a través de un desempeño íntegro y humano en el servicio a la comunidad.

