Explicó que el fuego registrado en el Parque Nacional Los Alerces y en la zona de la Comarca Andina provocó cancelaciones, caída en las reservas y una merma significativa en la actividad comercial vinculada al turismo.
Ledesma remarcó que el verano es clave para el sector, ya que los ingresos de estos meses permiten sostener empleos y afrontar la temporada baja.
“Muchos visitantes que tenían reservas decidieron cancelar y, aunque hubo una leve recuperación, nunca se normalizó”, indicó.
Si bien evitó adelantar cifras oficiales hasta contar con datos consolidados, reconoció que en Trevelin el movimiento fue inferior al de temporadas anteriores, con menor concurrencia en atractivos turísticos y en espacios como la plaza de artesanos.
De cara a lo que viene, el referente turístico señaló que el sector apuesta a los fines de semana largos y, especialmente, a Semana Santa para intentar recuperar parte de lo perdido.
En ese marco, prestadores de Esquel y Trevelin lanzaron promociones como el 3×2 en alojamientos y comenzaron a impulsar propuestas vinculadas a la vendimia y al paisaje otoñal.
“Hay que agudizar el ingenio y ofrecer experiencias de calidad a precios accesibles”, sostuvo, al tiempo que destacó que la actividad continúa y que la cordillera sigue siendo un destino atractivo más allá de las dificultades atravesadas este verano.

