El empresario consideró que no se puede ser más rehén del SOMU, el sindicato que representa a los marineros que están demorando el inicio de la temporada sin pensar en el resto de los trabajadores del sector, como el caso de los empleados de las plantas pesqueras.Recordó que el ofrecimiento del sector empresario es de 1.200 pesos el kilo de langostino, cifra que se mantendrá inalterable.
De paso, se mostró sorprendido por la desinformación que tienen los dirigentes de ese gremio que hablaron del mes de noviembre como el de inicio de la temporada, cuando en temporadas anteriores ya se capturaba desde septiembre en aguas provinciales.
«No sabía que teníamos a un INIDEP» dijo irónico el empresario.
Si el gobierno toma la decisión de habilitar la prospección y los armadores convocan a los marineros se sabrá quién quiere trabajar y quién no, pero a ellos como sector no se les podrá adjudicar un lock out empresario como se les endilgó en anteriores temporadas.

