Marcó que no es la primera vez que un organismo como el INTA está bajo la presión de un Gobierno que cree hay que cambiarlo y sostuvo que a lo largo de la historia se han afrontado diferentes momentos de crisis.
Consideró que el actual avance sobre la institución es uno de los “peores”, ya que se da en un contexto de desvalorización de la labor científica y tecnológica.
Paz afirmó que, si un miembro del organismo pensara que con el paso del tiempo no hay que cambiar, sería una actitud necia. Aunque subrayó que el problema es cuando el cambio que se quiere impulsar carece de sentido.
Opinó que detrás de las modificaciones del Gobierno puede haber un objetivo de quedarse con los campos experimentales del INTA y ponerlos a la venta para poder hacer plata.
Consultado sobre lo que haría si hoy le tocara ser presidente del INTA, el ingeniero agrónomo se mostró conforme con la forma en que reaccionaron las gerencias y los directores en defensa de la institución.

