Los ediles Mara Sánchez y Anuar Fernández marcaron que la caída de lluvia sirvió para calmar los focos, aunque sigue habiendo zonas calientes y puntos que deben ser combatidos.
Aseguraron que el 75% de los bosques de la localidad fueron comprometidos por el fuego, lo que llevó a declarar el estado de catástrofe ígnea.
La ordenanza habilita al Ejecutivo para que pueda realizar compras directas hasta un monto determinado y que tenga la facultad para aceptar las donaciones que provengan de parte de los vecinos.
Afirmaron que el impacto es desde lo social, pero también en lo económico y lo productivo para todos aquellos que viven del turismo.
Por último, se refirieron a la visita de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, con quien no se pudieron reunir, pero sí exigieron a las autoridades que busquen las soluciones rápidas para poder ayudar a la gente que la está pasando mal.

