En el caso del Renio, es utilizado para las naves aeroespaciales porque tiene un punto de fundición a los 3180 grados, que lo hace resistente a situaciones extremas como las que podrían presentarse en los vuelos estelares.
Estas «tierras raras», a su vez, están vinculados con el uranio, un elemento de alta presencia en la meseta chubutense, sobre todo en cercanía de Paso de Indios.
Así lo explicó, en diálogo con Radio Chubut, la geóloga Nilda Marveggio, especialista de la Comisión Nacional de Energía Atómica que viene desarrollando estudios en la zona desde la década del 90.
Marveggio explicó que Chubut tiene probada la existencia de uranio en la zona, dividida por grandes yacimientos, que le aseguraría al país la soberanía energética pues se trata del combustible base de la industria nuclear, la más eficiente en la generación y la que se proyecta como la fuente del futuro.
La geóloga recordó que tanto la industria eólica como la solar, que se plantean como las más amigables con el ambiente, no pueden satisfacer la demanda de las grandes industrias.
Sin embargo aclaró que el yacimiento de uranio «Cerro Solo» ubicado en proximidades de Paso de Indios pertenecen a la CNEA y no hay interés en revertirlo para que pase a jurisdicción provincial como se anunció.
Marveggio, en diálogo con Radio Chubut, admitió que en el tema minero jamás fueron convocados para dar su punto de vista a pesar de los años de trabajos, estudios y experiencia que tienen los especialistas de la Comisión, sobre lo cual recordó que se trata de conocimiento científico con datos y cifras que no admiten una discusión política sino técnica.

