Kaltenmeier explicó que las demoras se debieron principalmente a la falta de familiaridad de algunos votantes con el nuevo sistema de sufragio y la documentación requerida, algo previsible en su primera implementación. A pesar de ello, el Tribunal Electoral brindó herramientas durante todo el día para agilizar el proceso.
El funcionario destacó la ausencia de planteos judiciales o conflictos significativos con las agrupaciones políticas. Las demoras también fueron atribuidas al alto nivel de concurrencia y a las consultas frecuentes sobre las categorías del referéndum provincial y del Consejo de la Magistratura.
En cuanto a la posible confusión con las boletas, Kaltenmeier aclaró que, en caso de detectarse una boleta provincial en la urna nacional, los votos serán computados correctamente durante el escrutinio.

