Aseguró que el sector atraviesa una situación “muy mala”, marcada por menor actividad, pérdida del poder adquisitivo, cierre de empresas y precarización laboral. Sostuvo que la combinación entre caída del consumo y apertura de importaciones golpea de lleno a la industria nacional.
Arrivillaga destacó que en Puerto Madryn y el Valle el impacto fue menor gracias al esfuerzo de empresas que buscaron trabajo en otras provincias o aceptaron operar con márgenes reducidos para sostener puestos laborales. En cambio, describió como muy delicada la situación de Comodoro Rivadavia y la Cordillera, afectadas por la menor actividad petrolera, la baja inversión y el freno en la construcción.
También cuestionó las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre los altos precios de los productos nacionales y atribuyó buena parte de esa diferencia a la presión impositiva, la logística y los fletes. Para el dirigente, sin recuperación del consumo y mejores condiciones para producir e invertir, será difícil que la industria vuelva a crecer.

