«Estamos atravesando una situación complicada, con caídas muy fuertes en el turismo y bajas reservas para la temporada», explicó Scandroglio. «En la gastronomía, debemos andar en un 25-30% de caída, sobre todo en los horarios de cena y almuerzo».
Señaló que los altos precios y la coyuntura del tipo de cambio son factores clave en esta crisis.
En ese sentido, indicó que para hacer frente a esta situación, la Federación Nacional presentó un proyecto para reducir la carga impositiva del sector, buscando un IVA diferencial que mejore la competitividad.
Además, Scandroglio destacó la importancia de que los comercios se adapten a la crisis, buscando ser más eficientes, atrayendo más clientes y rediseñando sus ofertas.
Aunque hasta el momento no se han registrado grandes recortes de personal, advirtió que la situación laboral podría verse afectada si la crisis se agrava.

